{"id":3402,"date":"2021-04-09T00:00:00","date_gmt":"2021-04-09T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/2021\/uncategorized\/unnecessary-tax-conflicts-and-the-principle-of-good-administration\/"},"modified":"2025-05-08T13:50:34","modified_gmt":"2025-05-08T13:50:34","slug":"unnecessary-tax-conflicts-and-the-principle-of-good-administration","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/corporate-and-personal-taxation\/unnecessary-tax-conflicts-and-the-principle-of-good-administration\/","title":{"rendered":"Unnecessary tax conflicts and the principle of good administration."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">En unos de sus libros, David Sinclair, profesor de Medicina de la Universidad de Harvard, se refiere a sus primeros a&ntilde;os de trabajo en el laboratorio y su sorpresa al comprobar que la mol&eacute;cula de la vida, el ADN, resiste durante horas en agua hirviendo. Tambi&eacute;n los actos administrativos, una vez que echan a andar, manifiestan una persistencia que los legos en estas cuestiones no llegan a imaginar. <strong>Es dif&iacute;cil conseguir la anulaci&oacute;n de las actuaciones administrativas, aunque sean poco razonables o injustas.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre otros &aacute;mbitos y por razones diversas, <strong>en materia de control tributario los criterios administrativos escapan a veces de la razonabilidad<\/strong>, generando situaciones de conflicto innecesario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La Administraci&oacute;n tributaria dispone de un arma muy poderosa, como es la ejecutividad de sus decisiones,<\/strong> que se traduce fundamentalmente en la obligaci&oacute;n de pago de las deudas que liquida, incluso cuando el contribuyente no est&aacute; de acuerdo con ellas, las recurre ?en ese caso al menos debe garantizar el pago futuro? y finalmente se reconocen injustas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El problema es de tiempos,<\/strong> porque las decisiones de los &oacute;rganos econ&oacute;mico-administrativos primero y, en su caso, de los judiciales despu&eacute;s, se demoran a&ntilde;os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esas circunstancias, toca a la Administraci&oacute;n poner especial cuidado en sus actuaciones, so pena de atropellar derechos ciudadanos injustamente. A estos efectos, <strong>el principio de buena administraci&oacute;n<\/strong> viene obteniendo creciente reconocimiento judicial, incluyendo la idea de &nbsp;buena fe exigible a los poderes p&uacute;blicos y de tratamiento imparcial y equitativo de los asuntos de los administrados <sup>[1]<\/sup>, a partir de la idea de seguridad jur&iacute;dica (art. 9.3 CE) y de la obligaci&oacute;n de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica de servir al inter&eacute;s general, de manera objetiva y con sometimiento pleno a la ley y al Derecho (art.&nbsp;103.1 CE).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recu&eacute;rdese que nuestra Ley de Sociedades de Capital exige a los administradores de una entidad que desempe&ntilde;en su cargo y cumplan con los deberes impuestos por las leyes y los estatutos con la <strong>diligencia de un ordenado empresario<\/strong>. Qu&eacute; menos que exigir esa misma diligencia a nuestros gestores p&uacute;blicos, cuando irrumpen en la vida de los ciudadanos con la pretensi&oacute;n de graduar la relaci&oacute;n jur&iacute;dico-tributaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El problema aflora cuando ese principio de buena administraci&oacute;n no se respeta <em>ab initio<\/em> por los poderes p&uacute;blicos<\/strong> y su efectividad debe esperar, por ejemplo, a una resoluci&oacute;n judicial &uacute;ltima que lo imponga a una Administraci&oacute;n poco diligente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese escenario debe ponerse de manifiesto la<strong> vigente falta de iniciativas p&uacute;blicas para evitar la litigiosidad generada como consecuencia del control tributario<\/strong>, m&aacute;s all&aacute; de la previsi&oacute;n de reducci&oacute;n en ciertos casos de las sanciones tributarias incluida en el proyecto de ley de medidas de prevenci&oacute;n y lucha contra el fraude fiscal, que sin embargo contiene muchas otras disposiciones nada respetuosas con los derechos ciudadanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La escasez de medios humanos en la Administraci&oacute;n tributaria y la situaci&oacute;n de crisis sanitaria y econ&oacute;mica que se vive<\/strong> ?que dificulta la interlocuci&oacute;n entre los &oacute;rganos p&uacute;blicos y los ciudadanos y produce indefensi&oacute;n? <strong>deber&iacute;an constituir argumento suficiente para evitar ocurrencias interpretativas innecesarias.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son diversas las reflexiones que caben al respecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, si los medios pr&aacute;cticos de que dispone el ciudadano para comunicar con la Administraci&oacute;n y para oponerse en su caso a la actuaci&oacute;n administrativa se encuentran especialmente limitados en este momento, <strong>toca a la Administraci&oacute;n tributaria una especial prudencia y moderaci&oacute;n en la aplicaci&oacute;n del sistema tributario, evitando aventuras jur&iacute;dicas ancladas en interpretaciones de las normas poco equilibradas.<\/strong> Una regularizaci&oacute;n tributaria inapropiada o una derivaci&oacute;n de responsabilidad injusta pueden infligir tremendo da&ntilde;o a una empresa o un ciudadano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sirva como ejemplo de esa falta de razonabilidad administrativa, menos ocasional de lo que deber&iacute;a, la innecesaria puesta en cuesti&oacute;n por la AEAT de la deducibilidad de los intereses de demora exigidos al obligado tributario, cuando la misma Direcci&oacute;n General de Tributos se mostraba favorable a ello. Ha habido que esperar a que el Tribunal Supremo resuelva el absurdo conflicto en reciente sentencia 150\/2021, de 8 de febrero, autorizando la deducibilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo esta misma idea, <strong>la Inspecci&oacute;n viene practicando regularizaciones fuera de lugar en comprobaciones sociedad-socio.<\/strong> Despu&eacute;s de regularizar durante a&ntilde;os las situaciones tributarias m&aacute;s discutibles y agotado ese caladero, venimos asistiendo a actuaciones inmoderadas de la Inspecci&oacute;n fiscal en dicho &aacute;mbito. Por ejemplo, cuando se lleva al IRPF del socio toda o casi toda la renta societaria en entidades que prestan servicios de car&aacute;cter no personal&iacute;simo ?incluso cuando realizan actividades de compraventa? con medios acreditados distintos de los propios socios. &nbsp;O cuando no se da valor alguno al reparto de dividendos previo a la llegada de la Inspecci&oacute;n, reparto que supone una gravosa doble imposici&oacute;n y que rompe el argumento de uso del veh&iacute;culo societario con la finalidad de remansar rentas para reducir la tributaci&oacute;n (adem&aacute;s, en estos casos la Administraci&oacute;n tributaria suele ignorar el principio de regularizaci&oacute;n &iacute;ntegra, sin devolver de oficio lo ingresado por los dividendos ?en exceso seg&uacute;n el propio criterio inspector?, y gira igualmente sanci&oacute;n). O cuando incluso se realizan ajustes contrarios a la t&eacute;cnica de la vinculaci&oacute;n, entendi&eacute;ndose veladamente que el parentesco justifica la imputaci&oacute;n de la renta en el IRPF del socio. Todo ello es s&iacute;ntoma perverso de inercias administrativas m&aacute;s comprensibles en su momento, pero que se mantienen despu&eacute;s a modo de recetario ciego, de manera excesiva e injusta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente <strong>en el &aacute;mbito de las operaciones vinculadas se dispone de un indiscutible instrumento de conciliaci&oacute;n, el &ldquo;puerto seguro&rdquo; del art. 18.6 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades<\/strong>, que permite valorar con seguridad jur&iacute;dica las retribuciones de los socios profesionales de una entidad en un m&iacute;nimo del 75% del beneficio societario previo a su minoraci&oacute;n en dichas retribuciones. <strong>&iquest;Por qu&eacute; la Administraci&oacute;n no recurre a ese refugio de seguridad jur&iacute;dica?<\/strong> Bajo un inadecuado criterio administrativo sin fundamento, la Inspecci&oacute;n mantiene que tal norma de valoraci&oacute;n s&oacute;lo puede ser aplicada por los contribuyentes (la sociedad y el socio o socios) cuando presentan sus declaraciones tributarias, pero no a ra&iacute;z de una comprobaci&oacute;n inspectora posterior. Absurdo. Se trata de una norma conciliatoria, que salva los importantes problemas pr&aacute;cticos de valoraci&oacute;n con criterio de mercado de las prestaciones que un socio realiza para su sociedad, adem&aacute;s en t&eacute;rminos en general poco ventajosos para el obligado tributario (el 75% es un porcentaje elevado). &iquest;Y qu&eacute; hace en cambio la Administraci&oacute;n en esas &ldquo;tierras de penumbra&rdquo; valorativa, a falta de otra opci&oacute;n distinta del respeto a lo declarado por el contribuyente? Conducir todo o casi todo el beneficio societario al IRPF del socio, con argumentos alambicados, y m&aacute;s a&uacute;n, aplicar sanci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La alternativa al puerto seguro es el conflicto, la litigiosidad, con los costes que supone para ambas partes,<\/strong> de tiempos de comprobaci&oacute;n, de demora del ingreso tributario que se produce en los casos de impugnaci&oacute;n con suspensi&oacute;n de la deuda, de trato injusto de la empresa que finalmente obtiene reconocimiento de sus pretensiones, de p&eacute;rdida de confianza del ciudadano en una Administraci&oacute;n tributaria de actitud poco razonable. Y para lo que se propone, <strong>no se trata siquiera de aprovechar las v&iacute;as gen&eacute;ricas para la conciliaci&oacute;n judicial<\/strong> (cuando se ha alcanzado esa instancia) <strong>que ofrece el art&iacute;culo 77 de la Ley de la Jurisdicci&oacute;n Contencioso<\/strong> <strong>Administrativa<\/strong> ?injustamente olvidado por todos, en perjuicio de todos?, <strong>sino de acudir a una medida expresamente dise&ntilde;ada en la Ley del Impuesto sobre Sociedades para evitar conflictos en materia de vinculaci&oacute;n.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, el privilegio de la ejecutividad de los actos administrativos, la crisis econ&oacute;mica, las dificultades de comunicaci&oacute;n con la Administraci&oacute;n en tiempos de pandemia y los dilatad&iacute;simos tiempos de respuesta en la revisi&oacute;n de los actos administrativos, constituyen una <strong>tormenta perfecta para el obligado tributario<\/strong> y sit&uacute;an potencialmente a ciertas pr&aacute;cticas administrativas en el &aacute;mbito del abuso de derecho y de la responsabilidad patrimonial de la Administraci&oacute;n. Con esas pr&aacute;cticas no se olvide que <strong>tambi&eacute;n pierden los intereses generales<\/strong>, al perjudicarse la legitimidad de la actuaci&oacute;n administrativa y la confianza de los ciudadanos en los poderes p&uacute;blicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S&oacute;lo desde el respeto del principio de buena administraci&oacute;n y el empleo de t&eacute;cnicas conciliatorias, muchas veces ofrecidas por la propia ley, puede avanzarse hacia una correcta relaci&oacute;n jur&iacute;dico-tributaria, adem&aacute;s en escenarios de <em>I win, You win.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"\/es\/equipo-profesional\/salvador-ruiz-gallud\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Salvador Ruiz Gallud<\/a><\/span><\/strong><br \/>Socio Director &Aacute;rea fiscal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><sup>[1]<\/sup> Tambi&eacute;n el art&iacute;culo 3 de la Ley de R&eacute;gimen Jur&iacute;dico del Sector P&uacute;blico se&ntilde;ala el respeto que deben las Administraciones P&uacute;blicas al principio de buena fe y de confianza leg&iacute;tima. El trato imparcial y equitativo que merecen los ciudadanos europeos se recoge asimismo en el art. 41 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Uni&oacute;n Europea.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>In terms of tax control, administrative criteria sometimes deviate from common sense, generating conflict with the taxpayer, as happens in the context of company-partner audits, where the Administration avoids the application of settlement solutions provided for in the tax law itself. Only by abiding by the principle of good administration and the use of conciliation techniques, often offered by the law itself, progress can be made towards a correct legal-tax relationship, also in I win, You win scenarios.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":839,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[293,295],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-3402","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-corporate-and-personal-taxation","category-legal-and-regulatory","category-293","category-295","description-off"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3402","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3402"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3402\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9040,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3402\/revisions\/9040"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/839"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3402"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=3402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}