{"id":3426,"date":"2019-10-14T00:00:00","date_gmt":"2019-10-14T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/2021\/uncategorized\/going-around-with-taxation-for-severance-payments\/"},"modified":"2025-05-08T13:50:35","modified_gmt":"2025-05-08T13:50:35","slug":"going-around-with-taxation-for-severance-payments","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/corporate-and-personal-taxation\/going-around-with-taxation-for-severance-payments\/","title":{"rendered":"Going around with taxation for severance payments"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El tratamiento de las indemnizaciones por despido en el IRPF no deja de ser objeto de pol&eacute;mica. El &uacute;ltimo pronunciamiento favorable al contribuyente vino de la mano de la Audiencia Nacional, en su Sentencia de 8 de marzo de 2017, en la que se reconoce a los altos directivos de las empresas el derecho a la aplicaci&oacute;n del r&eacute;gimen de exenci&oacute;n previsto en la norma del citado Impuesto. No debemos entusiasmarnos, no obstante, con este pronunciamiento, pues se trata de una sola sentencia que, adem&aacute;s, ha sido recurrida en casaci&oacute;n, admitida a tr&aacute;mite, ante nuestro Alto Tribunal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no es objeto de este post la controversia existente sobre lo que se entiende por &ldquo;alta direcci&oacute;n&rdquo; y las recalificaciones de la relaci&oacute;n laboral ordinaria empresa-trabajador que la Administraci&oacute;n Tributaria se ha aventurado a realizar en los &uacute;ltimos tiempos, en aras de someter a tributaci&oacute;n las indemnizaciones percibidas por algunos directivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Centr&aacute;ndonos en el marco de las relaciones laborales ordinarias o comunes (no de alta direcci&oacute;n), de manera muy sucinta podemos afirmar que la norma del IRPF establece la <strong>exenci&oacute;n de las indemnizaciones por despido<\/strong>, en la cuant&iacute;a establecida con car&aacute;cter obligatorio en el Estatuto de los Trabajadores (<strong>ET<\/strong>), sin que pueda considerarse como tal la establecida en virtud de convenio, pacto o contrato, y siempre hasta el importe m&aacute;ximo de <strong>180.000 euros<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto, debemos recordar que cuando un <strong>despido es declarado como improcedente<\/strong>, el ET establece la opci&oacute;n al empresario entre la readmisi&oacute;n del trabajador o el abono de una indemnizaci&oacute;n equivalente a 33 d&iacute;as de salario por a&ntilde;o de servicio, hasta un m&aacute;ximo de 24 mensualidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegados a este punto, la cuesti&oacute;n es la siguiente: <strong>&iquest;cu&aacute;ndo se entiende que un despido es declarado como improcedente?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Direcci&oacute;n General de Tributos (DGT) tiene establecido que -para aplicar la exenci&oacute;n en el IRPF de la indemnizaci&oacute;n que perciba un trabajador como consecuencia de su despido- ser&aacute; necesario <strong>el reconocimiento de la improcedencia<\/strong> de tal despido, y dicho reconocimiento debe producirse, o bien por parte de la empresa en un <strong>acto de conciliaci&oacute;n<\/strong> ante la unidad competente en cada comunidad aut&oacute;noma -en Madrid, esta autoridad es el Servicio de Mediaci&oacute;n, Arbitraje y Conciliaci&oacute;n (<strong>SMAC<\/strong>) que cuelga de la Direcci&oacute;n General de Trabajo- o <strong>bien mediante resoluci&oacute;n judicial<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando un trabajador es despedido, si no considera justificada la acci&oacute;n empresarial, debe iniciar las actuaciones de conciliaci&oacute;n presentando una demanda ante el SMAC. A partir de ese momento, la Autoridad Laboral citar&aacute; a las partes para una avenencia, de la cual puede resultar, o bien un acuerdo -en cuyo caso habr&aacute; de estarse a lo acordado (reincorporaci&oacute;n al puesto de trabajo o indemnizaci&oacute;n, incluyendo los salarios de tramitaci&oacute;n)- o bien una falta de acuerdo -en cuyo caso el trabajador podr&aacute; presentar demanda ante el Juzgado de lo Social. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, con la normativa del IRPF y la doctrina que la interpreta, se &nbsp;puede considerar, por lo general, que cuando un trabajador que mantiene una relaci&oacute;n de car&aacute;cter ordinario con su empresa recibe una indemnizaci&oacute;n por despido, la misma se encuentra exenta de su IRPF, dentro de los l&iacute;mites y condiciones legales, siempre que, a falta de resoluci&oacute;n judicial que declare el despido improcedente, se celebre un acto de conciliaci&oacute;n ante el SMAC en el que la empresa haya reconocido tal improcedencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no todo se basa en el cumplimiento de la formalidad del procedimiento&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recientemente, la <strong>Audiencia Nacional, en su sentencia de 3 de julio de 2019<\/strong>, ha admitido, esta vez en contra del contribuyente, la <strong>prueba indiciaria presentada por la Administraci&oacute;n Tributaria<\/strong>, a los efectos de determinar que, aun existiendo un acto de conciliaci&oacute;n en el que &ldquo;<strong>te&oacute;ricamente, el trabajador reacciona frente a un despido<\/strong>&rdquo;, lo que realmente hay detr&aacute;s es un &ldquo;<strong>pacto sobre extinci&oacute;n de la relaci&oacute;n laboral<\/strong>&rdquo;, lo que implica la p&eacute;rdida de la exenci&oacute;n comentada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <strong>conjunto de indicios<\/strong> que llevan a la Administraci&oacute;n Tributaria y a la Audiencia Nacional a alcanzar tal conclusi&oacute;n son: la existencia de una <strong>pol&iacute;tica generalizada<\/strong> de reducci&oacute;n de costes salariales en la empresa; la <strong>edad<\/strong> de los trabajadores en el momento de la extinci&oacute;n (entre 62 y 68 a&ntilde;os); la aceptaci&oacute;n por los trabajadores de <strong>cantidades muy inferiores<\/strong> a las que proceder&iacute;an por la normativa laboral de resultar el despido improcedente; la forma de fijarse la cuant&iacute;a de las indemnizaciones, sin tener <strong>en cuenta la antig&uuml;edad<\/strong> del trabajador en la empresa; y la ausencia de elementos en el proceso de despido que demuestren <strong>signos de litigiosidad<\/strong> (no existen cartas de despido, sino que este se realiza de forma verbal sin alegaci&oacute;n de causa, todos los trabajadores presentan id&eacute;nticos escritos ante el SMAC y todos los actos de conciliaci&oacute;n culminan con avenencia entre las partes).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de indicios que, seg&uacute;n la Audiencia Nacional, &ldquo;no tienen, por s&iacute; solos, la misma fuerza de convicci&oacute;n, sino que hay unos que la Sala considera m&aacute;s relevantes y otros que nos parecen complementarios, pero que dotan de coherencia y solidez la valoraci&oacute;n de los principales, siendo imprescindible atender al valor que les proporciona su apreciaci&oacute;n global&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mensaje a trasladar al lector, despu&eacute;s de este pronunciamiento, es que <strong>no toda indemnizaci&oacute;n por despido que tenga origen en un acto de conciliaci&oacute;n ante las autoridades laborales puede resultar exenta del IRPF del trabajador despedido, sino que solo aquellas que deriven de procesos en los que se aprecie un verdadero &aacute;nimo litigioso por ambas partes podr&aacute;n hacerlo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En definitiva, ese es el verdadero esp&iacute;ritu de la norma, que deja fuera expresamente cualquier indemnizaci&oacute;n percibida en virtud de un pacto entre las partes. El problema que advertimos es la subjetividad que existe en la observancia de la prueba indiciaria, y los efectos que pueden derivarse de una inadecuada valoraci&oacute;n del conjunto de indicios. En cualquier caso, habr&aacute; que prestar especial atenci&oacute;n a la presencia de circunstancias como las comentadas en la sentencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como &uacute;ltima reflexi&oacute;n debemos plantearnos si, en aquellos supuestos en los que los despidos realizados por la empresa obedecen a causas objetivas (econ&oacute;micas, t&eacute;cnicas, organizativas o de producci&oacute;n) como parece que ocurrir&iacute;a en el supuesto de la sentencia comentada, deber&iacute;a analizarse la conveniencia de acudir al <strong>despido por causas objetivas<\/strong>, debidamente justificadas, cuyo procedimiento est&aacute; previsto en el ET. Aunque en esos supuestos la norma laboral establece una indemnizaci&oacute;n de 20 d&iacute;as por a&ntilde;o de servicio, la Ley del IRPF deja exento de tributaci&oacute;n un importe equivalente a 33 d&iacute;as (importe previsto por el ET para el despido improcedente) siempre hasta la cuant&iacute;a m&aacute;xima de 180.000 euros. De esta forma, y siempre que concurran las circunstancias exigidas para este tipo de despido, se producir&iacute;a la exenci&oacute;n fiscal de la indemnizaci&oacute;n, aunque esta haya sido superior a la establecida en el ET, y sin necesidad de que el despido haya sido declarado como improcedente. Se trata de un procedimiento que debe contar con el adecuado asesoramiento en el &aacute;mbito laboral, coordinado con expertos fiscales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>The judgment of the National Court of last July is in comments, in which, through the indiciary test, the application of the exemption in the Personal Income Tax of a compensation for severance payments agreed in an act of conciliation before the labor authorities is denied . The Tax Authorities and the aforementioned Court presume the existence of an agreement between the parties.<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":895,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[293,295],"tags":[164,163,104,165],"coauthors":[],"class_list":["post-3426","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-corporate-and-personal-taxation","category-legal-and-regulatory","tag-despido","tag-indemnizacion","tag-irpf","tag-pacto","category-293","category-295","description-off"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3426","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3426"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3426\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9057,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3426\/revisions\/9057"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/895"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3426"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=3426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}