{"id":3434,"date":"2018-09-14T00:00:00","date_gmt":"2018-09-14T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/2021\/uncategorized\/the-fiscal-and-the-economic-social-dualization\/"},"modified":"2025-05-08T13:50:36","modified_gmt":"2025-05-08T13:50:36","slug":"the-fiscal-and-the-economic-social-dualization","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/corporate-and-personal-taxation\/the-fiscal-and-the-economic-social-dualization\/","title":{"rendered":"The fiscal and the economic-social dualization"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Aunque tal vez haya ca&iacute;do algo en desuso, la utilizaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica del g&eacute;nero neutro&nbsp; singular del art&iacute;culo determinado &ldquo;lo&rdquo; unido a un adjetivo, es una forma eficaz, por su brevedad, de referirse a un determinado tema, sin necesidad de entrar en el no siempre f&aacute;cil terreno de las definiciones y precisiones y, por ello, resulta &uacute;til para titular una nota o comentario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ilustrar a qu&eacute; me refiero al hablar de la dualizaci&oacute;n econ&oacute;mico &ndash; social me permito utilizar, como es frecuente en la teor&iacute;a de los juegos, tres ejemplos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ejemplo 1&ordf;: El caso de la colecta<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace algunos a&ntilde;os, un destacado artista fue acusado de no haber pagado correctamente sus impuestos; cuando fue preguntado sobre c&oacute;mo iba a pagarlos, respondi&oacute; con gracejo que, no ten&iacute;a el dinero, pero que si cada espa&ntilde;ol le daba una moneda, con el dinero obtenido mediante esa colecta podr&iacute;a hacer el pago de los impuestos atrasados (no son las palabras exactas, pero he reflejado, creo que fielmente, el fondo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pongamos que la deuda hubiese sido de 50.000 euros y que los vecinos de la persona atribulada fuesen tambi&eacute;n 50.000. Si cada uno de ellos aporta un euro a la colecta, lo que se supone que no les afectar&aacute; significativamente, la persona atribulada podr&aacute; atender su perentoria y grave necesidad de 50.000 euros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ejemplo 2&ordf;: El caso del incentivo y la empresa colectivista<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los primeros tiempos de aplicaci&oacute;n de lo que se ha denominado &ldquo;socialismo real&rdquo;, las empresas y explotaciones agr&iacute;colas eran de titularidad estatal o de tipo cooperativo. Aunque inicialmente pretendi&oacute; aplicarse de una manera estricta el principio de &ldquo;igual trabajo, igual retribuci&oacute;n&rdquo;, pronto se evidenci&oacute; que ello planteaba algunos graves problemas. Efectivamente, puesto que todos los &ldquo;camaradas&rdquo; cobraban pr&aacute;cticamente lo mismo, con independencia de cu&aacute;les fuesen sus funciones, hab&iacute;a pocos que estuviesen dispuestos a desempe&ntilde;ar los puestos de mayor responsabilidad, teniendo en cuenta, que, de no cumplirse los objetivos marcados, los responsables pod&iacute;an sufrir un traslado forzoso a tierras inh&oacute;spitas. Ni qu&eacute; decir tiene que el principio de igual retribuci&oacute;n fue revisado (no tanto el riesgo de traslado forzoso) adoptando f&oacute;rmulas capitalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pongamos que una empresa ha acordado establecer un incentivo de 10.000 euros para un departamento de 10 personas, cada una con una retribuci&oacute;n fija de 20.000 euros. Si dicho incentivo se reparte igualitariamente&nbsp; entre todos los empleados, cada uno percibir&iacute;a 1.000 euros (5% de su retribuci&oacute;n fija). Sin embargo, si el incentivo se otorgase a un &uacute;nico empleado (el responsable del departamento o el empleado m&aacute;s productivo), &eacute;ste percibir&iacute;a los 10.000 euros (50% de su retribuci&oacute;n fija). En muchas ocasiones, la segunda alternativa resulta m&aacute;s eficiente en el logro de los objetivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ejemplo 3&ordm;: El caso del pago al m&eacute;dico del pueblo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pongamos que un pueblo tiene 100 vecinos, de los que uno es m&aacute;s rico que los dem&aacute;s. Reunidos todos los vecinos, acuerdan contratar los servicios de un m&eacute;dico que resida en el pueblo y atienda gratuitamente a los pacientes del pueblo, lo que supone un coste anual de 50.000 euros; acuerdan tambi&eacute;n que, por razones de solidaridad, debe ser &uacute;nicamente el vecino m&aacute;s rico quien pague la totalidad de dicho coste.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando un d&iacute;a el vecino rico se encuentra enfermo y solicita la asistencia del m&eacute;dico, sus vecinos se lo niegan, aduciendo que, como es rico, bien puede pag&aacute;rselo &eacute;l y acudir directamente a un m&eacute;dico privado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque conf&iacute;o en que el lector que haya tenido la paciencia de seguirme hasta aqu&iacute; tiene sin duda la inteligencia de deducir las oportunas moralejas, me permito solamente indicar que estos ejemplos ilustran c&oacute;mo algunas ideas de pol&iacute;tica fiscal (tanto en lo referente a impuestos como a ayudas, subsidios y gratuidades), aunque resulten bienintencionadas y atractivas a primera vista, presentan el riesgo de producir situaciones de discriminaci&oacute;n e injusticia en el terreno econ&oacute;mico &ndash; social, y de perversi&oacute;n de una de las reglas b&aacute;sicas de la democracia: que las cargas deben ser aprobadas por aquellos que han de soportarlas. De no tenerse en cuenta, se ir&aacute; produciendo y ahondando una situaci&oacute;n de dualizaci&oacute;n que, en el extremo, conducir&iacute;a a la existencia de dos grupos: el de los que tienen derecho beneficiarse de la pol&iacute;tica fiscal, mediante menores impuestos y mayores ayudas sociales y acceso a los servicios p&uacute;blicos, y el de los que soportan mayores cargas impositivas y apenas tienen derecho a las ayudas sociales y servicios p&uacute;blicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong><a href=\"\/es\/equipo-profesional\/jesus-quintas-bermudez\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Jes&uacute;s Quintas<\/a><\/strong><\/span><br \/>Senior Counsellor&nbsp;&Aacute;rea fiscal<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>The conflict between development and redistribution is in the focus of the debates on the most appropriate economic policy. Quite often, the arguments in favor of the preeminence of one over the other are not so rooted in the analysis of the economic and social impact of the suggested measures, as on their popularity for the electors, with an increasing trend towards social duality. This social duality distorts the principle inspiring the creation of the modern state of law: charges must be approved by those on which such charges will be levied. This post poses three illustrative examples of such a situation.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":917,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[293,295],"tags":[539],"coauthors":[],"class_list":["post-3434","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-corporate-and-personal-taxation","category-legal-and-regulatory","tag-impuestos-en","category-293","category-295","description-off"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3434","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3434"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3434\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9063,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3434\/revisions\/9063"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/917"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3434"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3434"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3434"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=3434"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}