{"id":3438,"date":"2018-05-07T00:00:00","date_gmt":"2018-05-07T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/2021\/uncategorized\/continuous-upheavals-regarding-administrators-remuneration\/"},"modified":"2025-05-08T13:50:36","modified_gmt":"2025-05-08T13:50:36","slug":"continuous-upheavals-regarding-administrators-remuneration","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/corporate-and-personal-taxation\/continuous-upheavals-regarding-administrators-remuneration\/","title":{"rendered":"Continuous upheavals regarding administrators&#8217; remuneration"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La profesi&oacute;n de fiscalista est&aacute; sujeta a sobresaltos diversos, porque exige atender a una normativa, la tributaria, extensa, compleja y cambiante, que adem&aacute;s padece de continuos vaivenes interpretativos. Para valorar esas notas, pi&eacute;nsese por ejemplo en la cada vez mayor influencia que tienen las instituciones comunitarias en nuestro sistema legal, fundamentalmente a trav&eacute;s de sus Directivas, de producci&oacute;n acelerada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ?en manifiesta competencia con las propuestas de la OCDE?, o en los criterios contenidos en las sentencias del Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea, vinculantes para las autoridades y los contribuyentes espa&ntilde;oles. La situaci&oacute;n se complica para el fiscalista si se a&ntilde;ade la acrobacia de hacer comprensible lo anterior al cliente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El &uacute;ltimo susto para la profesi&oacute;n y la correspondiente clientela, arranca de una sentencia de nuestro Tribunal Supremo&nbsp; de 26 de febrero de 2018, que se refiere a los formalismos con los que debe determinarse la retribuci&oacute;n de los consejeros ejecutivos de una sociedad, es decir, consejeros que, junto con las funciones propias de la administraci&oacute;n de la entidad (de direcci&oacute;n y representaci&oacute;n), desempe&ntilde;an en ella otras funciones de alta direcci&oacute;n (ser&iacute;a el caso del director general que a la vez es consejero) o propias de una relaci&oacute;n laboral ordinaria (como un director de recursos humanos que adem&aacute;s es consejero). Mayor detalle de la sentencia puede obtenerse en el <strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"\/es\/blog\/38-cambio-radical-en-el-regimen-de-la-remuneracion-de-los-administradores-de-las-sociedades-de-capital-comentario-a-la-sentencia-del-tribunal-supremo-de-26-de-febrero-de-2018\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">post<\/a><\/span><\/strong> de Pablo Olivera, experto de este despacho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Sentencia es de la Sala primera del Alto Tribunal, dedicada a cuestiones civiles y mercantiles, y no constituye doctrina, pero como casi todo lo que se mueve en el terreno jur&iacute;dico, puede prender la mecha de la fiscalidad. En lo tributario, la cuesti&oacute;n se resume en si son deducibles aquellas retribuciones cuando no est&aacute;n previstas en los estatutos sociales o no est&aacute;n incluidas en los topes m&aacute;ximos de remuneraciones que anualmente se deben aprobar por la junta general, y con ello pudiera quiz&aacute; incumplirse la normativa mercantil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si nos adentramos en la espesura fiscal, la vigente Ley del Impuesto sobre Sociedades, aplicable a los per&iacute;odos impositivos iniciados a partir de 1 de enero de 2015, parece ofrecer una soluci&oacute;n expresa e inmediata a la cuesti&oacute;n, cuando en su art&iacute;culo 15, letra e), niega que puedan tratarse como donativos o liberalidades no deducibles <em>&ldquo;las retribuciones a los administradores por el desempe&ntilde;o de funciones de alta direcci&oacute;n, u otras funciones derivadas de un contrato de car&aacute;cter laboral con la entidad&rdquo;<\/em>. Quedar&iacute;a as&iacute; resuelto el posible problema, cuando adem&aacute;s desde la Direcci&oacute;n General de Tributos (DGT) se ha explicado hasta la saciedad que esa disposici&oacute;n se introdujo precisamente para dar seguridad en lo tributario a la componente que se discute de la retribuci&oacute;n de los administradores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pi&eacute;nsese en el caso en que los estatutos no contemplaran el salario del director general de una compa&ntilde;&iacute;a, de la que tambi&eacute;n es consejero. Seg&uacute;n la llamada <em>doctrina del v&iacute;nculo<\/em> ?establecida por la sala cuarta del Tribunal Supremo y aceptada por las dem&aacute;s?, un alto directivo que tambi&eacute;n sea consejero no puede mantener una relaci&oacute;n laboral diferenciada con una entidad, por lo que su retribuci&oacute;n s&oacute;lo puede definirse desde el plano mercantil. En tal supuesto y al margen de los condicionantes mercantiles, el salario del director ser&iacute;a perfectamente deducible seg&uacute;n la disposici&oacute;n arriba se&ntilde;alada, cumpli&eacute;ndose s&oacute;lo las condiciones exigibles en lo tributario a cualquier otro gasto de la sociedad ?inscripci&oacute;n contable, atenci&oacute;n al principio de devengo y de correlaci&oacute;n con los ingresos, justificaci&oacute;n documental?.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despejadas las dudas, o eso parece, el suelo vuelve a temblar a la lectura de la letra f) del mismo art&iacute;culo 15 de la Ley, que niega la deducibilidad de los gastos <em>&ldquo;de actuaciones contrarias al ordenamiento jur&iacute;dico&rdquo;<\/em>. De manera que si no se cumplieran los requisitos del orden jur&iacute;dico mercantil, las retribuciones podr&iacute;an no ser deducibles, por m&aacute;s que la letra e) citada conduzca a otra conclusi&oacute;n. Sin embargo, tampoco nos parece que en estos casos se produzca una &ldquo;actuaci&oacute;n contraria&rdquo; o en total desacuerdo con la norma mercantil, sino s&oacute;lo una necesidad de atenci&oacute;n cautelar a una mayor transparencia de las retribuciones para control por los accionistas, como advierte ahora el Tribunal Supremo -que tambi&eacute;n es cierto ha mantenido en sentencias anteriores un criterio muy riguroso para las remuneraciones no estrictamente previstas en los Estatutos Sociales?.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M&aacute;s a&uacute;n, en auxilio de la seguridad jur&iacute;dica acude la Resoluci&oacute;n de la DGT de 4 de abril de 2016, que se refiere <em>obiter dicta<\/em> al art. 15.f) y dice que tales gastos <em>&ldquo;son aquellos cuya realizaci&oacute;n est&aacute; castigada por el propio ordenamiento jur&iacute;dico, como es el caso de los sobornos, de manera que su realizaci&oacute;n es contraria al mismo y est&aacute; penada&rdquo;<\/em>. A&ntilde;ade la Resoluci&oacute;n que <em>&ldquo;dicha ilicitud, sin embargo, no puede atribuirse a la existencia de meros defectos formales, cuya subsanaci&oacute;n resulte posible sin consecuencias gravosas&rdquo;<\/em>. Nos parece importante considerar que esta interpretaci&oacute;n vincula a la AEAT, al haberse dictado expresamente por la DGT en el ejercicio de su potestad de interpretaci&oacute;n de la normativa prevista en la Ley General Tributaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En resumen, es cierto que se abren incertidumbres en el plano mercantil. Parece probable que futuras sentencias del Supremo conviertan en jurisprudencia los criterios de la resoluci&oacute;n judicial de 26 de febrero pasado, y que ello pueda requerir de ajustes estatutarios y de mayor presencia de la junta general en algunas decisiones societarias; en cambio, no ser&iacute;an tan claros los efectos en sociedades cotizadas, o en sociedades cerradas con administrador &uacute;nico o administraci&oacute;n conjunta o solidaria. En el terreno tributario no deber&iacute;an plantearse especiales inconvenientes en t&eacute;rminos de deducibilidad, seg&uacute;n se ha explicado; menos a&uacute;n cabr&iacute;a pensar en situaciones sancionables, cuando en el origen se encuentran actuaciones realizadas de buena fe en el plano mercantil y con arreglo a ideas refrendadas por la Direcci&oacute;n General de los Registros y del Notariado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo lo dicho, a sabiendas de que la seguridad absoluta no existe, y de que hay otros &aacute;mbitos de an&aacute;lisis tributario de la sentencia del Tribunal Supremo menos evidentes, que no se exponen aqu&iacute;. Porque, como dice Matthew McConaughey en <em>Interestellar<\/em>, tras una arriesgada y exitosa maniobra espacial, <em>&ldquo;y ahora, &iquest;cu&aacute;l es el siguiente truco?&rdquo;<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"\/es\/equipo-profesional\/salvador-ruiz-gallud\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Salvador Ruiz Gallud<\/strong><\/a><\/span><br \/>Socio Director, Equipo Econ&oacute;mico<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>The latest shock for our profession and clients arises from a sentence of the Supreme Court dated February 26, 2018, regarding the compliance in determining the executive directors&#8217; salary conditions.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":931,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[293,295],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-3438","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-corporate-and-personal-taxation","category-legal-and-regulatory","category-293","category-295","description-off"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3438"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3438\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9066,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3438\/revisions\/9066"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/931"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3438"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equipoeconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=3438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}